Willie Colón y sus comparsa aparecieron un día por el Sanatorio. Se habián entereado de que Lavoe estaba en las últimas; montaron un escenario, se vistieron como en los setenta, echaron una capa de papa sobe la vista de los residentes del Sanatorio para que todo pareciera empastado y gris, y, antes de que Levoe echará sus último estrectores, encendieron la amplificación.
domingo, 23 de mayo de 2010
jueves, 20 de mayo de 2010
Pessoa dejo grabado, a cuchillo, en...
...la parte trasera del larguero de su cama, este verso en inglés. Alguien, tal vez el doctor argentino, lo tradujo y lo escribió con cal sobre la puerta de entrada de la que ahora se llama la habitación de Pessoa.
Al poco tiempo de que fuese inmortalizado su poema , Pessoa volvió al Sanatorio, pero ahora se hacia llamar Álvaro Campos. La dirección accedió a admitir al Señor Pessoa con otro nombre, cosa poco habitual, se le consideraba un paciente, extraño, raro, pero, a la vez, un hombre tan cultivado, tranquilo, sosegado y espiritual que se hacía rápidamente querer y consentir. Unas semanas después, esta readmisión fue causa de un gran escándalo pues se descubrió que Alvaro Campos, que al fín resultó no ser Pessoa, si no un sátiro portugues, había robado a varias pacientes seduciendolas; huyendo después con la gobernanta del Sanatorio, la señora Hilles, una oronda, hermosa y dionisíaca sajona que podemos ver aquí, en la foto de la derecha, fotografiada por Henri Lartigue.
Al poco tiempo de que fuese inmortalizado su poema , Pessoa volvió al Sanatorio, pero ahora se hacia llamar Álvaro Campos. La dirección accedió a admitir al Señor Pessoa con otro nombre, cosa poco habitual, se le consideraba un paciente, extraño, raro, pero, a la vez, un hombre tan cultivado, tranquilo, sosegado y espiritual que se hacía rápidamente querer y consentir. Unas semanas después, esta readmisión fue causa de un gran escándalo pues se descubrió que Alvaro Campos, que al fín resultó no ser Pessoa, si no un sátiro portugues, había robado a varias pacientes seduciendolas; huyendo después con la gobernanta del Sanatorio, la señora Hilles, una oronda, hermosa y dionisíaca sajona que podemos ver aquí, en la foto de la derecha, fotografiada por Henri Lartigue.En fin, el poema que ha quedado grabado para la posteridad, al menos para la nuestra, la de los internos del Sanatorio, es este:
Sing to me of that odorous green eve when crouching by the marge
You heard from Adrian's gilded barge the laughter of Antinous
And lapped the stream and fed your drouth and watched with hot and hungry stare
The ivory body of that rare young slave with his pomegranate mouth!
You heard from Adrian's gilded barge the laughter of Antinous
And lapped the stream and fed your drouth and watched with hot and hungry stare
The ivory body of that rare young slave with his pomegranate mouth!
La traducción del Doctor:
Háblame de aquel verde y oloroso atardecer, cuando tendida junto a la ribera
Escuchaste la risa de Antinoo desde la barca dorada de Adriano
Y cómo lamiste la corriente calmando tu sed y contemplaste con ardor y avidez
El cuerpo de marfil de aquel joven y singular esclavo, con una granada en los labios!
Escuchaste la risa de Antinoo desde la barca dorada de Adriano
Y cómo lamiste la corriente calmando tu sed y contemplaste con ardor y avidez
El cuerpo de marfil de aquel joven y singular esclavo, con una granada en los labios!
jueves, 13 de mayo de 2010
El Doctor argentino del Sanatorio
El doctor, hombre triste y cabal, aunque sea una redundancia, deja la planta quinta del Sanatorio y se acerca, por las noches, a la cava del ala central . Allí están los que no tienen donde ir y solo recuerdan. Entre vino de uva Malbec de Mendoza, aguardiente que no llega a grappa, cigarros secos y negros, guitarras y desesperados, canta una milonga que nadie entiende porque, aquí, en el Sanatorio, nadie escucha castellano.
Fragmento de la película Invasión de 1969, dirigida por Hugo Santiago Muchnik, con argumento de Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares.
Milonga de Manuel FloresManuel Flores va a morir.
Eso es moneda corriente;
Morir es una costumbre
Que sabe tener la gente.
Y sin embargo me duele
Decirle adiós a la vida,
Esa cosa tan de siempre,
Tan dulce y tan conocida
Miro en el alba mis manos,
Miro en las manos las venas;
Con extrañeza las miro
Como si fueran ajenas.
Vendrán los cuatro balazos
Y con los cuatro el olvido;
Lo dijo el sabio Merlín:
Morir es haber nacido
martes, 11 de mayo de 2010
Los padres de Frank vienen de visita al Sanatorio
Frank Zappa.
Internado: Desde 1968.
Estado mental: Crítico
Estado físico: Inicio de efisema.
Anotaciones: Incapaz de cerrar la boca, convulsiones en las manos, solo calmadas cuando toca la guitarra.
Diagnostico: Tocar y callar.
La Sra. Zappa ha traido pasteles.
Al Sr. Zappa se le han incautado
sustancias no permitidas en el sanatorio.
Al Sr. Zappa se le han incautado
sustancias no permitidas en el sanatorio.
lunes, 10 de mayo de 2010
Un concierto en la sala gris del Sanatorio
Un magnífico concierto en el salón gris del Sanatorio. Liberance, el mejor pianista del mundo tocó para nosotros este tema Drizzly fingers. Lo mejor es la parte final cuando en doble imagen se ve que toca a cuatro manos... mutante pero genial pianista.
viernes, 7 de mayo de 2010
Siete que no seis, todo se trastoca en el Sanatorio
Siete honrados servidores me enseñaron
cuanto sé; sus nombres son
cuanto sé; sus nombres son
cómo, cuándo, dónde, qué, quién y por qué.
jueves, 29 de abril de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
